EL 3 año de secundaria
Era el 3 año de secundaria para Ana, los años se le habían pasado volando, aun tenia recuerdos borrosos de la primara, pero los más felices que había tenido era de la secundaria. Habia conosido a mucha gente, y hecho varias amistadas, también había dicho muchos hasta luego pero nunca un completo adiós.
Es cierto que era una chica timida, no tenia nada de que presumir ni nada de que criticar, era diferente a las demás, se divertía a su modo y siempre estaba en su propio mundo. Le gustaba como era, porque solo siendo asi los pocos amigos que tenia eran verdaderos.
Entre sus habilidades la que mas resaltaba era la de escribir, siempre traia un pequeño cuaderno consigo que tenia un pequeño candado, era su posecion mas querida a la que ella llamaba “ Mi Diario”. Escribia cosas muy interesantes sobre sus compañeros, lo que le disgustaba, lo que le gustaba, lo que la hacia reir y lo que la enojaba. Pero ese dia era diferente, porque fue el dia en el que alfin se atrevío a escribir sobre sus sentimientos, y el titulo de la hoja de ese dia era “ Mi dulce amor”.
Escribió esto:
“Mi dulce amor (dolce amore)”
Querido Diario:
Te has convertido en mi mejor amigo, ya que sabes todo sobre mi. Pero ahora te quisiera hablar de algo que no me he atrevido a decírselo a alguien antes. El chics chico que me gusta. Me gusta desde primer año, y hemos estado los 3 cursos juntos, ya sabes de quien hablo ¿no?, escribo muy frecuentemente de el, espero que no sea muy obvio.
Bueno, es Martin, el chico que se seinta sienta a unos asientos de mi, es muy buena persona, siempre me ayuda y cuando me ve sola va y habla conmigo, es el único que me ha tratado asi. Adoro su cabello, me gustaría tocarlo alguna vez, parece muy suave, pero no me atrevo a preguntárselo, varias niñas lo han hecho y el les dice que si, pero simplemente soy demasiado tímida. Me duele cuando lo veo con otras chicas, ¿seran celos?, realmente no se, pero lo que si se, es que mi corazón late muy rápido cuando lo veo *suspiro*. Creo que debo de escribir poemas de amor, quizá eso me ayudo a olvidarlo. Si, olvidarlo porque es obvio que nunca tendre oportunidad.
“Martin me gustas espero que algún dia en el futuro cuando nos volvamos a encontrar haberme olvidado de esto y poder decírtelo como una vieja historia”
Bueno ya toco la campana, dejo mi rosal y me voy al salón.
-Adios
Ana, se fue de su lugar secreto para escribir que es una banca junto a un rosal y se dirijio con su diario al solon para el inicio de las clases. A las 3 horas toco la campana del almuerzo y después de 2 horas más la del recreo.
Fue con sus amigas y empezaron a platicar sobre varias cosas, lo de su diario se le borro completamente de su memoria, bolteo a mirar el gran reloj de su escuela, faltaban 17minutos para que la campana sonara y volviera a su salón.
-“suficiente tiempo para escribir” – pensó
Se dirijio hacia su salón, los pasillos del plantel estaban vacios, es lo normal cuando es el recreo, al acercarse a su salón, noto que la puerta estaba abierta, lo que se le hiso raro ya que siempre que sube la encuentra cerrado, pero eso no fue lo único que encontró abierto, su mochila estaba abieta y sus papeles afuera, y lo peor, su queridísimo diario había desaparecido.
Lo busco como loca, debajo de su asiento, volveo a saquear su mochiola, en los asientos de los demás, en el cajón de su maestra, bajo de nuevo y fue a revisar al rosasl , para encontrar que no había nada, estaba desesperada, las lagrimas inevitablemente brotaban y escurrían por sus mejillas. “¡Mentira, mentira, es mentira! “, pensaba en su mente, pero la realidad no era asi.
Asi fue pasando su dia, no puso atención a las 3 ultimas horas de clase, creyo escuchar susurros de sus compañeros mencionando la palabra “diario” pero era solo su imaginación, voltio a ver si Martin posiblemente había leído su diario, pero parecía bastante normal.
A la hora de salida ya todos se habían ido , ella también tenia que irse, su casa quedaba lejos y si no se iba pronto iba a perder el autobús.
Reviso por ultima vez el rosal, nada de nada, entonces dijo que se daría por venciada, pero antes quería revisar por ultima vez su salón.
Subio las escaleras, no escuchaba ningún ruido, estaba completamente vacio el pasillo. Abrio la puerta de su oscuro salón y creyo ver una figura, abrió un poco mas la puerta para que entrata la luz y vio que era Martin sujetando un cuaderno sobre el asiento de ella.
-¿Qué haces? – pregunto
- ¡¿EH?!- sorprendiso – nada… nada
Miro su mano era su diario, ella instintivamente se lo arrebato de las manos.
-lo siento… yo .. supe que lo buscabas.
-si – dijo con una pequeña voz
-lo tomaste ¿no? – dijo Ana con rompiendo el momento de seilencio que se había creado.
-Crei que no te importaría – dijo el
Ella le envio una mirada furiosa.
- Es que…. Quería saber lo que….
- ¿Lo que escribia? – dijo ella
El se quedo callado, y las lagrimas otra vez comenzaron a salir de sus ojos.
- Lo leiste ¿no?
- Si – dijo el
- ¿Qué parte?
- Todo.
Ella quería salir corriendo pero sus piernas no respondían, quería gritarle, pero no salía ni una palabra de su boca, quería echarse a llorar por tanta humillación pero su orgullo se lo impedía.
-¿Por qué lo…..
- Porque yo también – dijo el
- Yo tambein siento lo mismo – sijo hacercandose un poco a ella.
- en la mañana te vi escribiendo por tu lugar favorito, y vi el titulo, simplemente no pude quedarme preguntándome quien te gustaba, y no podría haberme convencido de que ese chico no fuera yo.
Ella fue corriendo a sus brazos y los dos se abrazaron fuerte, todos esos años juntos y sentían exactamente lo mismo, y solo hasta el último momento pudieron saber exactamente lo que sentía el otro, al fin habían vencido esa barrera y estaban juntos, pero ahora había otro obstáculo que los distanciaría la preparatoria …